El texto trata claramente de las imposiciones que las autoridades ya sean nuestros padres, la sociedad ha impuesto y ha dicho que se deben cumplir, dejando de lado tu verdadero ser, dejando de lado a la persona que realmente somos. Estas imposiciones nos hacen ser otras personas, nos hacen ser personas frías, calculadoras, nos hacen sentir miedo de cosas que no deberíamos sentir, nos hacen sentirnos incómodos, porque dominan nuestro cuerpo y nuestra mente. El hecho de que juzguen nuestras acciones, nos limita a ser nosotros mismos.
El texto intenta a que nos deshagamos de estos jueces y que seamos nosotros mismos, sin estas mascaras que debemos usar para ser y hacer lo que nos dicen. Pero aún así no podremos ser libres de estos jueces porque viven dentro de mí, son parte de mí.
Aveces los distintos jueces se contradicen, y causa en nosotros dilemas difíciles de solucionar, porque esas voces nos dicen que hacer y tenemos la presión de no saber si lo que decidamos será o no lo correcto.
Es importante también decir que luego de desatar y agotar nuestra rabia contra estos jueces (que pueden ser tu hermano mayor, tus padres, tu profesor, etc), los liberamos y estos se pueden convertir en guías que no nos juzguen. Pueden convertirse en voces positivas, aconsejándonos en forma acertada. Pueden convertirse en sentido común que nos dice "Oye, para, mira y escucha", antes de meternos en una situación que nos enloquezca.
Algo muy importante que nos señala el texto es que a pesar de que tenemos que convivir con nuestro jueces internamente, también, los podemos dominar, manejar, etc.
En fin, a quien no le a sucedido lo que aparece en el texto, yo creo que a todos nos ha pasado. Recordando hace un tiempo atrás en algunas de las bitácoras plantee que el miedo al dominarnos no nos deja hacer las cosas. Esto me ocurre muchas veces, por ejemplo cuando teníamos que contar nuestro cuento, la primera vez tiritaba y sentía que hablaba muy rápido, pero no lo podía evitar, era la forma mas rápida de terminar el cuento y dejar de estar en la mira de todos. La segunda vez que leí mi cuento, estaba nerviosa, pero el miedo a equivocarse seguía en mí, pero a pesar de todo logre dominar ese miedo, me pude relajar y logré contar el cuento de una forma especial.
Como profesores, constantemente seremos evaluados y juzgados por nuestras acciones, y aunque no lo estemos haciendo mal, el miedo a equivocarse esta en nosotros, y lo que debemos hacer es dominar ese miedo para poder liberarnos de esas cadenas que nos aprisionan y nos quitan parte de nuestra libertad.
_____________________________________________________
En la clase del día 28 de mayo, se realizó una prueba que tenía estricta relación con este texto, según lo comentado con distintos compañeros realizaron una reflexión en torno a al texto y a las experiencias vividas.
Lo que yo escribí en esta bitácora sin antes saber lo que realizarían ese lunes, es lo mismo que se hizo.
Ademas de realizar una evaluación relacionada con el texto, tocaron al canción Gastón de Mazapán; se dio como tarea que el lunes 4 de junio en grupos la presentáramos de forma creativa.
En fin, creo que hubiera disfrutado mucho esta clase, pero aveces uno no puede controlar los problemas que se puedan producir a priori a las clases. Espero no tener que faltar a ninguna clase! ya que en cada una de estas aprendo algo nuevo que me sirve para utilizarlo en la formación de mis futuros estudiantes.
Nos vemos el lunes 4 de junio con una nueva reflexión.
El texto intenta a que nos deshagamos de estos jueces y que seamos nosotros mismos, sin estas mascaras que debemos usar para ser y hacer lo que nos dicen. Pero aún así no podremos ser libres de estos jueces porque viven dentro de mí, son parte de mí.
Aveces los distintos jueces se contradicen, y causa en nosotros dilemas difíciles de solucionar, porque esas voces nos dicen que hacer y tenemos la presión de no saber si lo que decidamos será o no lo correcto.
Es importante también decir que luego de desatar y agotar nuestra rabia contra estos jueces (que pueden ser tu hermano mayor, tus padres, tu profesor, etc), los liberamos y estos se pueden convertir en guías que no nos juzguen. Pueden convertirse en voces positivas, aconsejándonos en forma acertada. Pueden convertirse en sentido común que nos dice "Oye, para, mira y escucha", antes de meternos en una situación que nos enloquezca.
Algo muy importante que nos señala el texto es que a pesar de que tenemos que convivir con nuestro jueces internamente, también, los podemos dominar, manejar, etc.
En fin, a quien no le a sucedido lo que aparece en el texto, yo creo que a todos nos ha pasado. Recordando hace un tiempo atrás en algunas de las bitácoras plantee que el miedo al dominarnos no nos deja hacer las cosas. Esto me ocurre muchas veces, por ejemplo cuando teníamos que contar nuestro cuento, la primera vez tiritaba y sentía que hablaba muy rápido, pero no lo podía evitar, era la forma mas rápida de terminar el cuento y dejar de estar en la mira de todos. La segunda vez que leí mi cuento, estaba nerviosa, pero el miedo a equivocarse seguía en mí, pero a pesar de todo logre dominar ese miedo, me pude relajar y logré contar el cuento de una forma especial.
Como profesores, constantemente seremos evaluados y juzgados por nuestras acciones, y aunque no lo estemos haciendo mal, el miedo a equivocarse esta en nosotros, y lo que debemos hacer es dominar ese miedo para poder liberarnos de esas cadenas que nos aprisionan y nos quitan parte de nuestra libertad.
_____________________________________________________
En la clase del día 28 de mayo, se realizó una prueba que tenía estricta relación con este texto, según lo comentado con distintos compañeros realizaron una reflexión en torno a al texto y a las experiencias vividas.
Lo que yo escribí en esta bitácora sin antes saber lo que realizarían ese lunes, es lo mismo que se hizo.
Ademas de realizar una evaluación relacionada con el texto, tocaron al canción Gastón de Mazapán; se dio como tarea que el lunes 4 de junio en grupos la presentáramos de forma creativa.
En fin, creo que hubiera disfrutado mucho esta clase, pero aveces uno no puede controlar los problemas que se puedan producir a priori a las clases. Espero no tener que faltar a ninguna clase! ya que en cada una de estas aprendo algo nuevo que me sirve para utilizarlo en la formación de mis futuros estudiantes.
Nos vemos el lunes 4 de junio con una nueva reflexión.
Excelente apreciacion de la lectura Berenice, te felicito!!
ResponderEliminar